Camino hacia la maternidad | Psicóloga en Sant Cugat

Acompañamiento psicológico durante el camino hacia la maternidad, adaptado a cada historia. Atención presencial en Sant Cugat y online

Camino hacia la maternidad: acompañamiento psicológico en Sant Cugat

El camino hacia la maternidad puede despertar muchas emociones y no siempre se vive de la forma que habíamos imaginado...

Para algunas personas este camino pasa por un proceso de reproducción asistida, como una FIV. Para otros, el embarazo llega sin haber recorrido ese camino. Sea como fuere, puede ser un proceso lleno de ilusión y esperanza, pero también de miedo, incertidumbre, preocupación y expectativas.

La maternidad también puede llevar cambios en la forma en que nos relacionamos con nuestro cuerpo, con nuestra pareja y con nosotros mismas.

Y a veces, el camino puede tomar otra dirección, no sigue como esperábamos.

Cuando el camino no continúa como esperábamos

Puede ser una transferencia que no termina en una implantación, un resultado que no llega como deseábamos, un embarazo que se detiene inesperadamente o una pérdida gestacional en cualquier momento del embarazo.

Son experiencias diferentes, pero a veces con denominador común: lo que deseábamos, esperábamos o empezábamos a imaginar, queda interrumpido, aplazado o en suspenso. 

Y es aquí donde pueden aparecer duelos que no siempre son visibles. 
El duelo por la pérdida gestacional, el duelo por la maternidad que habíamos imaginado. El luto por un futuro que ya habíamos empezado a construir mentalmente. Y también el luto y la incertidumbre de no saber si algún día podremos llegar a ser madres, ni cuándo llegará ese momento. 

Son pérdidas y preguntas que pueden pesar mucho aunque desde fuera no siempre sean visibles.

Emociones que también necesitan un espacio

En estos momentos pueden aparecer muchas emociones en forma de montaña rusa, y también algunas emociones que pueden sorprendernos o que incluso nos cuesta reconocer en nosotros mismas. Quizás nunca habías oído envidia y ahora te duele ver a una amiga embarazada o con su bebé. Quizás te cuesta alegrarte por los demás porque lo que tienen, te recuerda lo que tú deseas y no sabes si llegará.

Estas emociones no te hacen una mala persona. La envidia, como cualquier otra emoción, puede contarnos algo. Puede señalar un deseo, necesidad o pérdida que está presente. Poder escucharla sin juzgarla puede ayudarnos a entender mejor lo que nos está pasando.

También pueden aparecer rabia, culpa, tristeza, miedo, frustración, ambivalencia o una sensación de soledad que puede ser difícil compartir con los demás. No hay una forma correcta de sentirse ante este proceso y ninguna de las emociones que puedas sentir están mal ni te convierten en mala persona, sólo nos cuentan algo del momento que estás pasando.

Cuando atravesamos un proceso así, puede ser especialmente importante encontrar un espacio en el que sentirnos comprendidas de verdad. A veces necesitamos a alguien que conozca de cerca estas experiencias, que entienda la incertidumbre, las esperas, las ilusiones y también aquellas emociones que pueden costar tanto explicar. No siempre es fácil encontrar a personas con las que compartir todo lo que estamos viviendo. Y poder sentirnos escuchadas, sin juicios y con sensibilidad, también puede formar parte del acompañamiento.

Un espacio para ti

A veces necesitamos un espacio donde poder hablar de todo esto sin tener que estar bien, sin tener que mantener la esperanza constantemente y sin tener que justificar lo que sentimos. En terapia podemos dar lugar a las emociones, expectativas, miedos, incertidumbre y duelos que pueden aparecer a lo largo del camino hacia la maternidad. Un espacio donde poder poner palabras a lo que cuesta explicar.

Date permiso para sentir sin juzgarte. Te acompañamos respetando tu historia y ritmo, sin juicios y desde una mirada profesional y cercana. 

¡Si has llegado hasta aquí porque estás pasando por un momento así, o porque has pasado alguno, ante todo, recibe un fuerte abrazo nuestro de todo corazón!