¿Te cuesta decir que no o priorizarte sin sentir culpa?
Te acompañamos a aprender a poner límites desde la psicoterapia
Decir que no, expresar lo que necesitas o poner límites no siempre es fácil.
Quizás aceptas cosas que realmente no quieres hacer, te cuesta pedir lo que necesitas o tienes miedo de decepcionar a los demás.
A veces decimos que sí para evitar conflictos y, con el tiempo, podemos acabar sintiéndonos agotados/as, frustrados/as o enojados/as.
Quizás tienes la sensación de que debes estar disponible para todos o que las necesidades de los demás son siempre más importantes que las tuyas.
También puede aparecer miedo al rechazo, a generar malestar o que los demás cambien la forma en que te ven.
Poner límites no significa rechazar a los demás. Significa poder expresar lo que necesitas, lo que puedes ofrecer y lo que no puedes asumir.
En terapia exploramos qué hay detrás de esta dificultad y qué has aprendido a lo largo de tu historia sobre las propias necesidades y las de los demás.
También trabajamos las emociones que pueden aparecer cuando empiezas a poner límites, como la culpa, el miedo o la inseguridad.
Desde el enfoque cognitivo-conductual podemos trabajar la comunicación, la asertividad y los pensamientos que dificultan poner límites.
Cuando es adecuado, integramos también una mirada IFS y orientada al trauma.
Aprender a poner límites también puede ayudarte a relacionarte contigo mismo/a y con los demás desde un sitio más claro y respetuoso.