¿Das vueltas constantemente a las cosas?
Te ayudamos a comprender el exceso de pensamiento ya relacionarte de otra forma con tus pensamientos
A veces pensar nos ayuda a comprender lo que nos pasa, tomar decisiones o encontrar soluciones. Pero cuando la mente no se detiene, pensar puede convertirse en una fuente de malestar.
Quizás das una y otra vez vueltas a una conversación, repasas lo que has hecho o dicho, anticipas diferentes escenarios o necesitas encontrar una respuesta antes de poder quedarte tranquilo/a.
También puede aparecer la sensación de que, si piensas lo suficiente, podrás evitar que algo salga mal o tener bajo control todo lo que pueda ocurrir.
Quizás te cuesta desconectar incluso cuando estás descansando.
Quizás tienes la cabeza constantemente ocupada, te cuesta concentrarte en el presente o sientes que necesitas analizarlo todo antes de poder tomar una decisión.
A veces, cuanto más intentamos encontrar una respuesta definitiva, más dudas aparecen.
En terapia exploramos qué estás intentando conseguir cuándo piensas y qué función tiene este pensamiento.
A veces pensar constantemente es una forma de buscar seguridad, evitar equivocarnos o intentar controlar lo que genera incertidumbre.
Comprender este patrón puede ayudarte a relacionarte de otra forma con tus pensamientos, sin tener que resolver mentalmente todo lo que pasa.
Trabajamos principalmente desde el enfoque cognitivo-conductual, observando la relación entre pensamientos, emociones y conductas.
Cuando es adecuado, también integramos una mirada IFS y orientada al trauma para comprender mejor las necesidades y emociones que pueden existir detrás de determinados patrones.
No se trata de dejar de pensar, sino de poder escoger cuándo seguir un pensamiento y cuándo dejarlo pasar.
Te acompañamos para que puedas recuperar espacio mental y relacionarte con tus pensamientos de forma más flexible.